Seiken Gakuin no Maken Tsukai Volumen 1 Capítulo 4

Todos los capítulos están en Seiken Gakuin no Maken Tsukai Volumen 1
A+ A-

—Esta es la residencia de chicas de nuestro equipo.

La residencia de chicas a la que Riselia entró, los dormitorios Hraesvelgr, estaba en un lugar un poco alejado del centro y del edificio de administración de la Academia de la Espada Sagrada. El diseño por fuera era un poco diferente al de las casas encontradas en el área residencial, y era más bien como una mansión de la nobleza de esas que Leonis había visto hasta el cansancio.

(… Esto me podría poner nostálgico.)

El diseño de seguro estaba basado en las mansiones de la antigua dinastía Ronderg. Era un poderoso reino orgulloso de sus caballeros mágicos, pero al final sucumbió ante el ejército de muertos de Leonis.

—Los dormitorios se asignan en base a las cualidades y logros de cada escuadrón.

Dijo Riselia mientras abría la puerta.

—Escuadrón…

(… Cierto, el tal Muzel había dicho algo sobre entrar a un escuadrón.)

—Es un equipo conformado por paladines. Suelen ser de cinco miembros, pero hay muchos con hasta seis en un solo escuadrón.

Explicó Riselia.

La Academia de la Espada Sagrada usaba el sistema de escuadrones para formar equipos de paladines que iban a pelear contra los Voids. Dado que el poder de cada Espada Sagrada era variado, este sistema servía para que cada miembro cubriera sus fallas o incluso para que fortaleciera a un miembro en específico. Al parecer, no importaba la edad ni el género, y había muchos equipos conformados por estudiantes de grados inferiores y superiores.

—Esta academia se basa completamente en meritocracia. Los rangos de cada escuadrón se deciden en sus tareas como equipo, juegos de entrenamiento y exámenes, y cuanto más alto sea el rango del escuadrón mejor será el dormitorio. ¡Es más, dicen que el dormitorio Fafnir ahora tiene lo último en salas de entrenamiento, aire acondicionado de alta calidad y una gran sauna!

—… Oh.

Respondió Leonis a Riselia, que toda emocionada le estaba explicando sobre los rangos. Él no sabía qué era una sauna; de hecho, hasta pensaba que era algún tipo de arma.

La habitación de Riselia estaba en el segundo piso.

—Vamos, entra con confianza.

Lo invitó Riselia luego de entrar ella primero.

—Creo que es algo tarde para preguntar, pero ¿de verdad es correcto que yo esté en este dormitorio ahora mismo?

—Por supuesto, no hay problema. Todavía eres un niño, de todas formas.

Leonis sabía que sí había problema, pero de todas formas entró.

La habitación de Riselia estaba ordenada y limpia. Había un sofá con cojines, una cama con sábanas limpias y una tetera de porcelana encima de una mesa de madera. Había varias plantas, en especial cactus de decoración, cerca de la ventana. Era un espacio muy diferente a la Death Hold, la morada del rey demonio Leonis.

—Ya sabes lo que dicen, el mejor lugar para relajarse es tu propia habitación.

Dijo Riselia, sentándose en el borde de la cama mientras se sacaba las medias.

(… ¿S-Se le olvida que sigo aquí?)

Leonis, antes de darse cuenta, se había puesto nervioso. Desde donde estaba se podía ver perfectamente sus deslumbrantes piernas y muslos debajo de su falda.

(¿Debería recordárselo con una tos forzada? Pero…)

Si lo hacía, eso dejaría en evidencia que él la veía con ese tipo de ojos.

(E-Espera, ¡¿por qué diablos estoy preguntándome eso?! ¡Soy el rey demonio, tan solo debo actuar como siempre!)

Dijo Leonis, como si se lo quisiera hacer creer a sí mismo mientras trataba de desviar la mirada.

—Ah, Leo-kun, puedes entrar a bañarte primero si quieres.

Dijo Riselia, señalando a otra puerta al mismo tiempo que comenzaba a desabrocharse su blusa.

 

 

Una cálida y agradable agua caliente tocaba su piel mientras el vapor blanco se levantaba y cubría su vista. El baño dentro de esta misma habitación era mucho más grande de lo que esperaba. Los baños que Leonis conocía eran públicos o de aguas termales, pero los baños privados en su tiempo eran algo que solo la realeza tenía.

(Aunque ella parece como si fuera de la nobleza… Tiene una sirvienta, y sus gestos y comportamiento también son parecidos a la de los nobles.)

El agua caliente de la ducha mojaba el cabello negro de Leonis.

(¿Será algún tipo de combinación mágica entre agua y fuego…?)

Observó con total interés la boquilla por donde salía el agua caliente, una con forma de cabeza de león. Parecía que estaba diseñada para activarse incluso con el más mínimo poder mágico.

Aunque la tecnología mágica había avanzado hasta este punto, no podía creer que la magia en sí estuviera perdida. En la época de Leonis, la magia era un poder especial, algo que solo ciertas personas podían utilizar; pero, en esta era, la humanidad había construido objetos para que todos pudieran usarla.

(… Qué gracioso, la magia que necesitaba de talento ya es innecesaria.)

Aunque la magia estuviera perdida, con la aparición de un nuevo enemigo, los Voids, la humanidad obtuvo un nuevo poder… las Espadas Sagradas. Un poder extraño con principios diferentes a los de la magia.

(… Ese poder no existía en el mundo que conocía.)

Todavía no podía asegurarlo, pero eso era lo que Leonis creía por el momento. Riselia había dicho que se trataba de un poder que el planeta le dio a la humanidad.

(El poder de este planeta… ¿En serio?)

Espadas Sagradas, Voids, todo eso era algo que Leonis no conocía. Todavía no tenía suficiente información sobre este mundo para comenzar a reunir nuevamente a su ejército. Es más, si no actuaba con cautela, puede que todo saliera mal para él.

(Es más, ¿ella de verdad reencarnó en este mundo? Esperaré a escuchar el reporte de Blackas y Sherry.)

Pensó Leonis al mismo tiempo que tomaba el jabón y se lo restregaba en el cabello.

(… Ahora que lo recuerdo, algo me llamó la atención hace rato.)

Leonis recordó la conversación de las dos chicas. Habían dicho que posiblemente hubiera ruinas debajo del mar de esta zona. Si ese era el caso, él conocía muy bien qué ruinas eran. De todos modos, este lugar era donde antes se encontraba la Death Hold, la fortaleza de Necrozoa, la tierra donde se libró a cabo la última batalla entre los Seis Héroes y el ejército del rey demonio. Por eso, debajo de este lugar debía haber una gran cantidad de monstruos y no muertos, y también los restos del sabio Arakill fusionado con el Árbol Sagrado.

(… Él también era un sabio inmortal, pero dudo mucho que haya sobrevivido dentro del mar.)

Pero lo que más le llamaba la atención era el hecho de que hubiera Voids ahí.

(Mera coincidencia, ¿o tal vez…?)

Y mientras pensaba en eso…

—Leo-kun, ¿sabes cómo utilizar la ducha?

—Sí. De hecho, se siente muy bien… ¡¿Eeeh?!

Leonis gritó con fuerza del asombro y luego se dio la vuelta. Al otro lado del vapor apareció un cabello plateado, luego una piel blanca, como si se tratara de una mujer de las nieves, y por último unos voluptuosos pechos.

—… Oh, uah…

Leonis casi dio la vuelta y salió corriendo.

—Leo-kun, ¿sucede algo?

—¡¿P-Por qué?!

Luego se cayó de trasero en el piso de mármol. Como se olvidó de taparse los ojos con sus manos, no pudo evitar ver aquel bello cuerpo desnudo. Su cabello plateado combinaba a la perfección con su hermosa piel blanca. Se veía como la Diosa de la Luna descendida a la tierra.

—Ah, ¿te da vergüenza que te vean desnudo? Y eso que eres un chico.

(¡No no no, tú eres la que debería estar avergonzada!)

Gritó Leonis en su mente.

(… ¿O acaso esto es normal en el mundo luego de mil años…? ¡E-El sentido común de estos tiempos es muy diferente al que había en los míos!)

No tenía mucha lógica que un rey demonio hablara de sentido común, pero de cualquier forma estaba consternado. Mientras tanto, Riselia se lo quedó viendo fijamente.

—¡Aah!

Gritó ella.

—¿A-Ahora qué sucede?

—El cabello se lava con champú, no con el jabón.

—… ¿Eh?

Ella hizo un puchero y luego hizo sentar a Leonis en una pequeña silla.

—No lastimes así tu cabello, es muy bonito.

Dijo ella mientras regaba agua de la ducha en la cabeza de Leonis y le restregaba el cabello.

—Puedo hacerlo yo mismo…

—No es no. Déjamelo a mí.

—¡¿…?!

Leonis cerró los ojos mientras ella le ponía el champú.

—Tu piel es muy bonita y sana… Parece increíble que hayas estado todo ese tiempo fuera de la fortaleza.

Luego comenzó a frotarle la espalda con una esponja. Así, el rey demonio más poderoso de todos se dejó llevar por una chica. De vez en cuando sentía algo suave tocando su espalda, pero decidió no pensar en eso. Mientras, a Riselia no le preocupaba en absoluto que sus cuerpos desnudos estuvieran tocándose.

(Supongo que es por mi apariencia de niño…)

Aunque él debía aceptar que se sentía cómodo mientras sus suaves dedos le limpiaban el cabello.

Pero, de repente, ella dejó de mover las manos.

—… ¿Puedo contarte un poco sobre mí?

Preguntó ella.

—Por supuesto.

Asintió Leonis. Ella detuvo el agua de la ducha.

—… Mis padres fueron asesinados por los Voids.

Con ese susurro, ella comenzó su historia.

—Todo sucedió durante la Gran Estampida… una gran catástrofe, la peor de todas las ocasionadas por el líder de los Voids. Aquel día de hace cuatro años, el Tercer Jardín donde antes vivía fue destruido en tan solo una noche.

Todos en su familia eran paladines, y todos pelearon y murieron en la línea delantera para proteger a los habitantes. Las únicas que sobrevivieron fueron ella y Regina.

—El rescate llegó diez días después. Como mis padres habían sido paladines, esperaban que yo también tuviera ese poder, por eso me dejaron ingresar a la academia. Pero…

Allí cerró la boca y apretó los labios con pesar.

—¿No despertaste el poder de la Espada Sagrada…?

—… Así es.

Asintió Riselia.

—Lo que dijo Muzel hace rato es cierto, nunca he podido despertar el poder de mi Espada Sagrada.

Según sus propias palabras… un niño nacido dentro de una familia de paladines tenía la aptitud necesaria para despertar el poder de la Espada Sagrada entre los diez y los catorce años. Por eso, como los padres de Riselia eran paladines, era un noventa por ciento seguro que ella también lo sería. Sin embargo, no importaba qué tanto se esforzara, simplemente no podía despertar su poder. Pero, aun así, ella decidió participar en peligrosas exploraciones de ruinas. Pensó que tal vez, al verse cara a cara con el peligro de los Voids, su poder despertaría a la fuerza, pero…

—… Parece que fue inútil.

—… S-Sí, eso lo sé.

Ella asintió a las palabras de Leonis.

—Si no despierto mi Espada Sagrada, no podré seguir quedándome aquí.

Sus palabras estaban envueltas en tristeza y remordimiento… Leonis entendía muy bien cómo se sentía, el sentimiento y el deseo de querer con todas tus fuerzas poder, pero no ser capaz conseguirlo. Después de todo, hubo un tiempo en el que también deseó poder para proteger a las personas importantes para él.

—Aun así, creo que puedo despertar mi Espada Sagrada.

Dijo Riselia mientras apretaba sus manos con fuerza delante del pecho.

—Leo-kun, yo…

Lentamente dijo ella.

—Yo quiero que entres a mi escuadrón…

—… ¿Yo?

Ella asintió con la cabeza.

—Por supuesto, no te obligaré ni nada de eso.

Aclaró.

—Tú tienes la libertad de elegir el escuadrón al que quieras unirte. Como tu Espada Sagrada es de sanación, estoy segura de que cualquier equipo te querría dentro…

Murmuró Riselia.

(… ¿Esto es a lo que llaman reclutamiento?)

—Ya veo, entonces esto es a lo que llaman seducción, ¿no? Qué decepción.

—S-Seducc… ¡N-No, no es nada de eso!

Negó Riselia sumamente nerviosa.

—Solo bromeo. Pero igual creo que no podrías culparme si me hago la idea equivocada, ¿sabes?

—… Eres muy malo para ser tan lindo.

Dijo Riselia con un puchero en la cara.

Él ya lo sabía, sabía que ella no haría tal cosa. Fue por eso mismo que ella decidió contarle sobre su problema con la Espada Sagrada antes de reclutarlo. Su Espada Sagrada no había despertado, y puede que fuera exiliada. Por eso, para las demás personas, ella no tenía ningún valor, a excepción de esas que la querían por malos motivos como Muzel.

(… De cualquier forma, es lo que pensaba hacer desde un inicio… Siempre es favorable estar cerca de tu familiar.)

—… En nuestro escuadrón podrás comer todos los dulces que quieras.

—¿Y ahora tratas de comprarme con comida?

—… ¡N-No quise decir eso…!

Y entonces…

—… Umm… ¿Eh…?

de repente, ella cayó directamente al piso.

—… Ups, ¿estás bien?

No obstante, antes de golpearse contra el suelo, Leonis la agarró y la tomó en sus brazos. De seguro ni siquiera ella misma se había dado cuenta… de que su cuerpo estaba frío como el de un muerto.

—… Ah, l-lo siento… Es solo que de repente no tengo fuerzas…

(… Parece que ya va siendo hora.)

De repente ella comenzó a respirar de forma agitada. Poco a poco, la luz en sus ojos azules iba perdiendo fuerza. Leonis apoyó su cuerpo contra la pared para que se sintiera más cómoda.

—Lo siento, pero te mentí.

—… ¿Eh?

Riselia miró directamente a Leonis con una expresión débil.

—… Ciertamente te curé, pero no fue con ningún tipo de sanación.

Sí, él no la curó en ningún momento. Después de todo…

—… ¿Leo… kun?

—La mujer llamada Riselia Cristalia ya está muerta.

 

 

—… L-Leo-kun… ¿qué estás… diciendo…?

Preguntó al mismo tiempo que su respiración se iba haciendo mucho más dolorosa. Su expresión decía claramente que no entendía ni un poco lo que el chico frente a ella estaba diciéndole.

(… Tampoco puedo culparla.)

Leonis empezó a explicarle la situación al mismo tiempo que trataba de girar la mirada.

—Selia-san, tú realmente moriste aquella vez dentro de las ruinas, asesinada por ese monstruo. Pero mi poder es controlar la muerte, no puedo darle vida a lo que ya está muerto.

Sí, el Rey de los Inmortales Leonis no podía usar magia sagrada. Por eso, lo que él hizo fue usar la magia del reino de la muerte para traerla de regreso como una inmortal.

—P-Pero yo estoy…

—¿Viva? Eso es lo que parece, pero lastimosamente no es así.

Negó Leonis.

—Este emblema es la prueba de lo que estoy diciendo.

—¡¿…?!

En uno de sus muslos había un emblema carmesí brillando con fuerza.

—… ¿Q-Qué es… esto…?

—Una magia de décimo nivel, Creación de Familiar de Alto Nivel. La usé sin saber si funcionaría, así que en el peor de los casos pudiste haberte convertido en ceniza o en un muerto viviente sin raciocinio.

Pero su resultado superó las expectativas del rey demonio. El emblema brillante que ella tenía era la prueba de que se había convertido en un familiar de muy alto nivel…

—… Ahora eres el no muerto de más alto nivel, una reina vampiro.

La única condición para eso era tener un alma lo suficientemente noble y adecuada para ser uno de los gobernantes de la noche. Otra condición era no tener ningún tipo de impurezas, o en otras palabras, ser virgen…

—¿Vampiros…? Uuh, aah…

Riselia se retorció del dolor.

—Tranquila, solo te falta algo de poder mágico. Aguanta un poco más.

Leonis se inclinó a su lado. Luego, con la punta de su dedo, tocó el emblema como si le estuviera acariciando el muslo y desde ahí ingresó un poco del poder mágico del rey demonio.

—… Ah… uuhm…

Riselia apretó con fuerza los labios para evitar soltar una voz vergonzosa.

—Ah… haa… nmm…

De repente, aquellos ojos de color azul claro comenzaron a tomar un tono carmesí. Luego, ella gritó desde el fondo de su garganta.

—… ¡Aah! Uuhm…

El primer deseo de sangre de todo vampiro era muy fuerte cuando tenía poco poder mágico. Aquello no era algo que una persona común y corriente pudiera soportar.

Luego, Leonis extendió un dedo frente a ella. Riselia débilmente extendió la lengua hacia ese dedo, y entonces lo perforó un poco con sus afilados dientes.

—… Nnmm…

No sentía dolor, simplemente cambió su expresión un poco por la incomodidad. Así, el poder mágico en la sangre del rey demonio fluyó a través de su cuerpo, y luego su cabello blanco plateado liberó un pequeño brillo.

 

 

Luego de algunos minutos, Riselia finalmente se calmó. Parecía que, gracias al poder mágico suministrado en su cuerpo, su corazón volvió a latir y poco a poco iba recobrando las fuerzas.

—… ¿Quién eres en realidad?

Ella preguntó acostada en la cama, solo con una colcha encima. Probablemente al final se había hecho a la idea de que ahora era una no muerta.

—Soy un mago, un antiguo mago resucitado en esta era.

Respondió Leonis mientras se abrochaba una chaqueta. Luego, le explicó que era un antiguo brujo que dominaba la magia y que había estado durmiendo todo este tiempo dentro de aquel cristal de antes. Por supuesto, también escondió el hecho de que era un rey demonio. Por último, le explicó que, usando la magia, él la convirtió en su familiar. Riselia se quedó callada, escuchando atentamente toda la explicación, pero…

—… ¿Magia? ¿Entonces no es una Espada Sagrada?

—En mi era, lo único más cercano que usábamos era la magia.

—Ah…

Todavía parecía no estar completamente convencida, pero… Riselia volvió a ver su propio cuerpo una vez más.

—… Está bien, te creo.

Dijo ella junto a un pequeño suspiro.

—De todas formas, parece que es cierto, yo morí.

—Lo siento, pero esta era la única forma en la que podía salvarte.

—… Eso también, ya lo entiendo.

Ni siquiera ahora podía ocultar su sorpresa, pero tampoco pensaba negarlo todo. Lo bueno era que al parecer comprendió todo más rápido de lo que Leonis creyó.

(O tal vez puede que todavía esté confundida…)

Eso también era entendible.

Riselia se metió más adentro de sus sábanas.

—Parece que ya no soy una humana.

—… Así es.

Dijo Leonis, incómodo.

—Aun así, ¿crees que con este cuerpo podré despertar mi Espada Sagrada?

—Eso no lo sé.

Leonis no sabía casi nada sobre el poder de las Espadas Sagradas, por eso no respondió con palabras motivadoras, vacías y sin sentido.

—Ya veo…

Nuevamente, se quedó en silencio.

—Pero de todas formas, aunque morí una vez, tú me salvaste, ¿no es así?

—…

Era una mujer noble, y eso que en primera instancia murió con la intención de proteger a Leonis. Por eso él no podía culparla de nada.

—… En ese caso, está bien. Gracias.

Dijo ella mientras abrazaba su almohada.

—¿Eh?

—Esto es mejor que haber muerto para siempre en ese lugar, ¿no crees?

—Supongo…

Leonis no pudo evitar estar confundido.

—… Bien, ya me decidí.

Riselia agarró la sábana con fuerza y se puso de pie.

—Por cierto, ¿qué es lo que buscas? ¿Por qué estabas durmiendo en ese lugar?

—Yo…

Dijo Leonis, y luego de una pequeña pausa…

—Estoy buscando a alguien que debería estar en esta era.

—¿A una persona?

Al escuchar eso, Riselia sintió algo dentro de esas palabras.

—… ¿Alguien importante para ti?

—Sí.

Asintió.

—Bien, entiendo.

Riselia puso una sonrisa en su rostro.

—En ese caso, te ayudaré a encontrarla.

—Eso sería de mucha ayuda, pero…

—Pero a cambio…

Dijo Riselia, extendiendo un dedo hacia Leonis.

—quiero conseguir poder, quiero ser más fuerte; lo suficiente como para pelear contra los Voids.

—Considéralo hecho.

A Leonis también le convenía entrenar a su propio familiar, así que no había problema alguno.

—En ese caso, nuevamente cuento contigo, Leo-kun.

Así, el rey demonio y su familiar vampiresa estrecharon las manos.

 

Tags: read novel Seiken Gakuin no Maken Tsukai Volumen 1 Capítulo 4, novel Seiken Gakuin no Maken Tsukai Volumen 1 Capítulo 4, read Seiken Gakuin no Maken Tsukai Volumen 1 Capítulo 4 online, Seiken Gakuin no Maken Tsukai Volumen 1 Capítulo 4 chapter, Seiken Gakuin no Maken Tsukai Volumen 1 Capítulo 4 high quality, Seiken Gakuin no Maken Tsukai Volumen 1 Capítulo 4 light novel, ,

Comentarios