Ano Otomege wa Watashi-tachi ni Kibishii Sekai Desu – Marie IF Volumen 1 1

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Capítulo 1 – Quiero ser feliz

En un pequeño apartamento.

“¡Por favor regrésamelo! ¡Ese dinero lo estaba guardando para mi hija!”
Una mujer con el cabello todo desgreñado estaba aferrándose a las piernas de un hombre.

La barba del hombre era de un color dorado, pero como no la había lavado ya en muchos días, ahora estaba de un tono oscuro.

Su cabello estaba todo despeinado, con barba y pelo por doquier, los ojos hundidos muestra de que no llevaba una vida muy saludable que digamos, y además de su apariencia, su rostro en sí ya era bastante de mal augurio.

En su mano cargaba un sobre con dinero adentro.

“Te dije que solo lo tomaría prestado y luego te lo devolvería. Tengo que aprovechar que estoy en racha.”

El hombre era un enfermo por las apuestas e incluso hoy, muy temprano por la mañana, ya estaba derrochando todo el dinero habido y por haber.

Pero cuando se quedó sin dinero, regresó al apartamento y encontró el sobre donde la mujer había escondido el dinero.

La mujer le rogó con todas sus fuerzas.

“Hoy es un día especial. Por favor, no te lleves ese dinero.”

La mujer que estaba rogándole, llorándole al hombre tenía una hija.

Era una hija que había tenido con una antigua pareja, no con el hombre con el que estaba ahora. Aunque la custodia de esa hija la tenían sus padres. 

Solo podía verla un par de veces al mes, y hoy era uno de esos días.

Y el dinero en el sobre era algo que había ahorrado para celebrarlo. 

La mujer estaba esperando con ansias la reunión con su hija, pero en el momento en que el hombre entró al apartamento con un duplicado de la llave que tenía, la situación cambió en un instante.

Antes él no era así.

Cuando empezaron a salir, él era una persona llena de vida. 

Una persona que se esforzaba por perseguir y cumplir sus sueños, pero de repente, cayó en las garras de las apuestas y ahora vive sus días derrochando dinero.

La mujer no lo soltaba, y esto solamente enfureció más al hombre. 

Sin poder soportarlo, él apretó su puño con fuerza.

Luego, lanzó un puñetazo contra la mujer. 

El puñetazo impactó tan fuerte en la cabeza de la mujer que la hizo retroceder y golpearse contra una de las paredes.

Pero su mala suerte no acabó ahí; una maceta cayó justo en la cabeza de la mujer.

La mujer apretó su cabeza con ambas manos, soltando una pequeña voz de dolor.

“¡¿hm?!”

La sangre fluyó por el piso y el hombre no supo qué hacer.

No obstante, esta no era la primera vez que la golpeaba con todas sus fuerzas.

Así que pensando que todo seguiría igual que siempre, que todo estaría bien, el hombre metió el dinero en su bolsillo y dijo en voz alta.

“¡E-Esto te pasa por no hacerme caso! ¡A ver si te lo aprendes de una vez!”

El hombre se fue rápidamente, como si huyera de la escena, cerró la puerta y luego de unos segundos se escuchó cómo iba bajando por las escaleras.

La mujer de alguna forma logró ponerse de pie apoyándose en una pared, pero la herida en su cabeza seguía sangrando.

Apenas y con fuerza para mantenerse consciente, ella buscó su teléfono para pedir ayuda.

Pero ni siquiera pudo alcanzar el teléfono que estaba a unos pocos metros de ella.

“… Aaah, esto es malo. No creo que pueda ir así a celebrar mi reunión con mi hija.”

Ella había esperado esa reunión por varias semanas, pero no parecía estar en condiciones de ir a verla.

¿Cómo me voy a disculpar con ella? Pensó.

Pero luego comenzó a pensar en sí misma, en su situación.

“¿Cómo es que todo terminó así? Mi vida era mucho mejor antes. Vivía tranquila con mis padres, tenía a una verdadera familia, iba a la universidad… iba a viajes al extranjero con mis amigos–”
Al recordar eso último, su viaje al extranjero, ella no pudo impedir que las lágrimas salieran de sus ojos, aun cuando había aguantado el dolor de su herida todo este tiempo.

Al mismo tiempo, ella se sumergió en los recuerdos de aquella vez.

“¿Por qué…? ¿Por qué tenías que morir… Onii-chan?”

El punto de inflexión de su vida fue sin lugar a dudas, la muerte de su hermano mayor.

Cuando estaba en la universidad, la mujer se fue de viaje con sus amigos.

Como no tenía trabajo de medio tiempo, tampoco tenía dinero, por lo que usó el dinero que le habían regalado por pasar sus exámenes.

Claro que, esto le sentó mal, pero pensó que ya luego podría conseguir un trabajo y reponer el dinero.

Por eso les mintió a sus padres sobre el viaje y disfrutó de este con sus amigos.

Pero al final, sus padres se enteraron de su viaje y por supuesto se enojaron mucho.

Los mensajes de ellos pidiendo explicaciones eran tan frecuentes que decidió responder que no estaba en ningún viaje y luego los bloqueó.

“Jaja… creo que mi vida sería un poco mejor si no los hubiera bloqueado, ¿no…?”

Y aunque estaba preparada para recibir los regaños de su padre y de su hermano, ella pensó que podría salirse con la suya si les llevaban un montón de regalos y trataba de ganarse el perdón de ambos poco a poco… sí, eso pensó en ese momento.

Sin embargo, al mismo tiempo sintió un extraño y muy mal presentimiento en su pecho… pero se estaba divirtiendo tanto con sus amigos que decidió ignorarlo, pensando que solo se estaba imaginando cosas.

Ella recordaba a la perfección los mensajes de su padre que llegaron cuando los desbloqueó, cuando llegó el momento de regresar del viaje.

En uno de los mensajes recientes de los muchos que sus padres le habían mandado, había uno donde decía: “tu hermano está muerto”.

La sorpresa, el shock que recibió fue tan grande que los amigos con quien estaba se preocuparon mucho por ella.

Ella ya no recordaba mucho lo que sucedió después de todo eso.

Para cuando se dio cuenta, había llegado, aunque tarde, al funeral de su hermano.

Ella corrió lo más rápido que pudo para llegar, pero cuando lo hizo, ya la cremación estaba hecha. Como era de esperarse, sus familiares y otros invitados la vieron con mucha disconformidad.

A pesar de que el funeral ya estaba casi completo… ella no lloró.

“Es verdad, ahora que recuerdo, no lloré por la muerte de mi hermano… Y es que, quién imaginaría que tu hermano al que viste vivo y coleando hace unos días se transformaría en un montón de huesos en unos pocos otros.”

Al terminar la ceremonia y ya en familia, sus padres la obligaron a que contase todo.

Ellos no se enojaron, tampoco lloraron… simplemente le reprocharon sus mentiras, le reprocharon el hecho de que no hayan podido contactar con ella.

Y, cuando ella confesó la verdad sobre la supuesta afición de su hermano, su familia perdió toda confianza en ella.

Ese día estaba lloviendo, y a pesar de eso, sus padres la echaron de la casa sin oportunidad alguna a resistirse. 

Incluso su padre que era muy condescendiente con ella, esta vez no la ayudó.

Sola, en la calle y con la lluvia fría cayendo sobre ella, finalmente se dio cuenta de la muerte de su hermano y se puso triste, finalmente lloró.

Luego de eso fue que todo empezó a ir mal, eso creía ella. 

Ella dejó la universidad, y decidió meterse a trabajos clandestinos para poder sobrevivir.

Era talentosa en todo lo que hacia, por eso no tardó demasiado en ganar una gran suma de dinero. Pero para su mala suerte, los hombres que la rodeaban siempre resultaron ser unos buenos para nada.

Unos la querían por su dinero.

Otros la vivían engañando con otras mujeres.

e incluso otro se dio a la fuga cuando tuvo un hijo con ella y no lo quiso reconocer.

Al final decidió criar ella sola a su hija, pero hubo un tiempo en el que se enfermó y no pudo trabajar.

Solo en ese momento ella decidió pedirle ayuda a sus padres… pero ellos al ver en el estado que se encontraba su hija, decidieron que no podían dejarla a cargo de su nieta.

Así, la separaron de su hija.

“¿Por qué nada me sale bien? Antes todo era–”
Antes todo le salía bien sin importar qué hiciera. 

Pero se dio cuenta que era porque tenía algo que ahora no tenía.

Su difunto hermano.

“Admito que soy una tonta, pero tú también fuiste bastante tonto, ‘’aniki’’. Yo no te pedí que abandonaras tu salud por ese juego.”

La mujer había decidido ser engreída con su hermano.

Antes de irse al aeropuerto, decidió pasarse por el apartamento de su hermano para pedirle dinero y de paso obligarlo a que terminase un juego.

Era un juego que ella había esperado por varias semanas, pero todavía podía recordar lo estresada y amargada que había quedado por lo imposible que era para ella terminarlo.

Por eso se lo dio a su hermano para que lo terminara por ella, pero la mujer jamás imaginó que él lo haría aun a costa de todas sus horas de sueño.

“Eres un tonto, un hermano tonto. ¿Quién te mandó a morir?”
En un rincón de su vista, pudo ver débilmente la caja del juego.

Ya hace muchos años que no tocaba la consola, pero dentro todavía estaba la tercera entrega de ese otomege.

Al lado también estaba la memoria USB que le había dejado a su hermano.

Tal y como había prometido, había desbloqueado todo el contenido del juego.

La mirada de la mujer se volvió borrosa mientras recordaba lo inesperadamente responsable y obediente que había sido su hermano.

Ya estar apoyado contra la pared era doloroso, por lo que se derrumbó en el suelo. 

“No, espera. Todavía no puedo morir. Todavía papá y mamá no me han perdonado. Además no me he encontrado con mi hija… quiero verla.”

Ella sintió como la llama de su vida fue extinguiéndose poco a poco.

Su miedo creció, trató desesperadamente de alcanzar el celular, pero no pudo moverse del piso.

Al final, el miedo creció tanto que sus ganas por rendirse también lo hicieron.

Fue en ese entonces que la mujer, dijo sus últimas palabras.

“Sálvame… onii-chan.”

El último deseo que pidió fue recibir la ayuda de aquel hermano que ya no estaba en este mundo.

 

Parte 2 

 

En los pies de una montaña todo estaba lleno de nieve, y los árboles habían perdido ya todas sus hojas.

En medio de ese bosque donde no había un camino construido, estaba una chica caminando, vistiendo un abrigo de pieles.

Atrás de ella cargaba un rifle casi tan grande como ella.

La nieve acumulada era mucha, llegaba a unos 10 centímetros desde el suelo.

Todo eso hacía que caminar fuese muy complicado, pero la chica siguió haciéndolo mientras agitaba su respiración.

Ella suspiró, y el aire blanco que salió de sus labios era tan frío que sintió que se metería en su ropa y le robaría todo el calor.

“¡Por aquí… está por aquí!”
Ella escuchó unas voces y guiadas por ellas se dirigió hacia un sitio donde había un animal que había caído en una trampa.

Era un animal con una forma que jamás había visto en su vida pasada, era parecido a un oso.

Pero al mismo tiempo también era parecido a un león.

La chica no perdió el tiempo y tomó el rifle que cargaba en su espalda y cargó su munición.

Ella tomó con fuerza el rifle con un diseño rudimentario, se agachó y apretó el gatillo.

Pero el animal se dio cuenta de esto y rápidamente se movió, haciendo que fallase el disparo.

La pequeña chica, molesta, murmuró.

“¡No me hagas gastar más balas de las necesarias!”
Ella sacó el cartucho y volvió a recargar la munición.

La boca del animal estaba bañada en sangre, y también había rastro de sangre alrededor de la niebla blanca.

El monstruoso animal movió su enorme cuerpo con fuerza, haciendo que las trampas enganchadas a unos árboles comenzaran a resonar.

“¡¿Bromeas?!”
La chica se sorprendió y volvió a apuntar a donde no era, fallando el tiro otra vez.

Finalmente los árboles se rompieron y el enorme animal corrió hacia la chica.

Al percatarse de algo corriendo rápidamente hacia ella, se giró y cuando lo hizo, vio una enorme boca justo frente a sus ojos.

¡Bang! Se escuchó el sonido de un pequeño disparo.

Esta vez logró impactar una bala en la cabeza del animal, pero este todavía seguía moviéndose un poco.

La chica se dio cuenta de una rama robusta cerca de ella.

Ella la tomó, la agarró firmemente y con todas su fuerzas… golpeó al animal con ella.

 

Parte 3

 

Era de noche.

La chica esta vez se encontraba en una cabaña en medio de la montaña.

La chica que había estado revisando el pelaje del animal que cazó se quitó su sombrero y dejó suelto un largo y hermoso cabello rubio.

Su cabello era sedoso, aun cuando era un desastre por no estar peinado.

Luego de acabar de sacarle el pelaje del animal, la chica tomó una pequeña libreta que tenía en la mesa.

Era una libreta donde tenía escrito todo lo que recordaba de su vida pasada.

Ella había escrito todos los conocimientos que podía recordar desde el momento en que se dio cuenta que había reencarnado en este mundo.

Luego revisó el calendario. Ya faltaba poco para la ceremonia de ingreso en la academia.

“Ya pasaron dos meses, falta poco para entrar a la academia…”
Ella se vio en el espejo de la pequeña cabaña. Tenía una figura pequeña a pesar de la edad que realmente tenía.

El nombre de la chica era Marie Fou Rafan.

Una mujer que reencarnó desde japón.

Sin embargo, no reencarnó en cualquier mundo diferente, sino en el mundo de un “otomege”.

Marie al verse en el espejo se dio cuenta que tenía una pequeña herida en la mejilla derecha.

De seguro producto del enfrentamiento que tuvo con el animal hace un rato.

Marie tocó su mejilla derecha con su mano izquierda y una tenue luz salió de ella.

Era la luz de la magia. 

Una de las magias más raras y valiosas, la magia de curación.

Luego de pasar su mano por su mejilla, la herida desapareció por completo.

“¡Ahí tienen! Valió la pena entrenar como loca por 10 años.”
En este mundo, todos pueden aprender a usar magia.

Pero había una ligera excepción en cuanto a la magia de curación. Con esta, se necesitaba talento, y aparte de eso, un gran esfuerzo para dominarla.

En otras palabras, no todos pueden usar esta magia.

Pero Marie sí, y desde el día en que se dio cuenta que había reencarnado, jamás dejó de entrenar para dominarla.

Esta era su magia, una por la que había sudado sangre para conseguir.

Marie se fijó de nuevo en el espejo, o más bien en su propia figura.

“C-Creo que sí soy bastante linda, pero si me comparo con mi yo de mi vida anterior, me veo un poco más infantil. En mi vida anterior a esta edad ya estaba un poco más grande.”

Las cosas pequeñas son lindas, pero existía un límite.

A pesar de ya tener 15 años, Marie se veía demasiado infantil.

Es bajita, y le faltan muchos de los atractivos de una mujer.

Por suerte para ella su rostro era bonito, y si le ponía más atención a su cabello, podía hacerlo brillar más que ahora.

Ella miró a su propio reflejo en el espejo, con sus ojos azules, pero con una expresión rígida.

“Mi vida pasada fue una mierda, pero esta tampoco es que sea mejor. ¿Por qué tengo que pasar por todas estas dificultades aun habiendo nacido en una familia noble?”

La causa de la muerte de Marie en su anterior vida fue por la violencia familiar de su novio.

Pero ahora había reencarnado en la hija de un vizconde.

Hasta ahí no hay ningún problema, cualquiera diría que esta vez se ganó la lotería.

Pero la familia Rafan tenía un gran problema.

Como tenía un gran ego por ser nobles, tenían una gran deuda de tanto dinero que prestaron para gastar en sus lujos y excentricidades.

–Marie odia las deudas.

Las odiaba porque había sufrido mucho en su anterior vida por todas las deudas que sus ex novios le dejaban.

En fin, la cuestión es que la familia Rafan era muy irresponsable con el dinero. 

Pero lo peor del asunto no era eso, sino el trato de ellos hacia Marie.

Sus hermanos y hermanas mayores viven la buena vida en la mansión, pero como no tienen suficientes empleados, ellos usan a Marie, la última hija, como si fuese una empleada.

Le daban trabajo que hacer, y la responsabilidad de cuidar a los miembros de la familia.

No le daban suficiente comida y tampoco tenía dinero para ella misma.

Es por eso que Marie entra a la montaña solo con un rifle, para conseguir comida y dinero.

Ella se come la carne que consigue y el pelaje lo vende por dinero.

Esto no es algo que debería hacer la hija de una familia noble, pero ella no tenía más opción para poder vivir.

“¿Por qué tengo que sufrir tanto incluso en este mundo de ese otomege lleno de sueños y esperanzas? ¿Solo porque no soy la protagonista? ¿Solo por ser un mob como cualquier otro?”

Lo que más le causaba una gran molestia era la protagonista que podía conseguir la felicidad en este mundo.

Si todos los eventos en este mundo suceden como Marie recuerda, entonces la protagonista tendrá un final feliz.

El nombre por defecto que traía la protagonista es “Olivia”.

Una personaje mujer con unos grandes pechos que para ser protagonista de un juego de amor puro, pareciera que aprovechara esos dotes suyos para cautivar a los hombres a su alrededor.

Pero lo peor de todo eran sus diálogos en la historia.

Por ejemplo, durante las batallas simplemente se la pasaba diciendo: “por favor, no peleen”, y no daba ni una sola solución por lo que era frustrante jugar con ella.

Todo eso, sumado a la furia que sintió cuando no pudo completar el juego, solo hacía que Marie sintiera un rencor que todavía no podía olvidar.

Marie recordó los videos y los CG que pudo ver gracias a que su hermano completó el juego.

La imagen de la protagonista siendo feliz con los chicos a conquistar.

Al recordar eso, Marie puso una sonrisa malvada frente al espejo.

“Yo también tengo derecho a ser feliz, ¿no lo crees… Olivia?”

Dijo eso, abrazando la libreta donde tenía la información de todos los personajes a conquistar.

“Además, voy a entrar a la academia en el mismo año que linda protagonista del juego. ¿Acaso es esto el destino?”
Usar el conocimiento que tenía del juego y ser feliz.

Ese era el objetivo de Marie.

Marie apartó la mirada del espejo, y en voz baja murmuró.

“–Esta vez conseguiré ser feliz, sin importar qué deba hacer.”

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